"Yo... Me siento terrible... ¿Cómo está Kuma? ¿Bien?", tartamudeó Kuda.
End
"Ahora me siento mejor. Gracias, %n%". Kuda respiraba con dificultad.
"Kuma y yo oímos a la bestia rugiendo mientras investigábamos la catacumba. Poco después, el aire se cubrió con una densa y fétida neblina y yo sentí que mi cuerpo cambiaba. De pronto escuché una voz en mi mente que me urgía a matar a Kuma. Seguramente las Tinieblas habían tomado el control. Mi sola voluntad no alcanzaba para nada". La voz de Kuda temblaba.
"Yo me esforcé por resistir la tentación de matar y me aparté de Kuma tanto como me fue posible. ¡Gracias al cielo que tú estabas allí!"
Tenías que admitir que, aunque era muy pesado, al menos tenía un corazón decente.