"Pero... ¿Qué me sucede?",
susurró Kuda, débilmente.
"Algo debe haberme afectado durante la investigación de las ruinas. Siento como si tuviese fuego dentro del pecho... Yo... Yo... ¡Acabaré contigo!".
Kuda fijó en ti sus ojos inyectados en sangre.
"¡No! ¡Soy el Agente del Rey Sprite! ¡No me podrán corromper! ¡Jamás me convertiré en un monstruo!"
"%c%, usa los cristales psíquicos de mi alrededor para teleportarte a las ruinas y destruye todos los pilares extraños que veas. Creo que la energía maligna de mi interior viene de ellos".
"¡Apresúrate! Si no, ¡perderé el control y os asesinaré a todos!",
espetó Kuda, entre temblores.